Está claro que este Racing gana más fuera de casa, con estos tres ya son 17 puntos que ha conseguido fuera del Sardinero, frente a 11 que ha conseguido en casa. Pero este partido no se presentaba muy esperanzador al inicio, ya que hacía 13 años que el Racing no ganaba en el campo del Sevilla. Pero, ¿para qué están las estadísticas?, para romperlas. Y eso lo sabe hacer muy bien el Racing, tanto si es para bien como para mal.
La primera parte estuvo dominada por el Sevilla, aunque sólo en posesión del balón, ya que el buen partido de la defensa del Racing hizo que no contara con muchas ocasiones de gol. La ocasiones venían del lado racinguista, aunque tampoco es que fueran excesivas. Valera fue sustituido por Pinillos, tras una entrada de Capel que le dejó tocado, y por la amarilla que le había sacado poco antes el árbitro catalán. En la segunda ocasión clara de gol llegó el primer gol de los cántabros. Munitis sacó perfecta una falta a la cabeza de Zigic, pero Palop estuvo genial en el despeje. El rechace lo aprovechó César Navas para subir el primer tanto en el marcador. El gol llenó de ánimo y fuerza a los cántabros, que se hicieron con las riendas del encuentro. Hasta que en el minuto 32, tras una entrada por detrás de Óscar Serrano, el colegiado expulsó al jugador racinguista. Aunque esto, en vez de animar al Sevilla, hizo que el Racing no se conformara y fuera a por el segundo. Con el marcador 0-1 se llegó al descanso.
La segunda parte comenzó como había acabado la primera, con el Racing volcado en la portería del Sevilla. Así, en el minuto 2, Zigic marcó el segundo gol para los cántabros, tras un nuevo saque de falta de Munitis. Desde aquí y hasta el final del partido, el Racing tendría alguna ocasión más de gol, pero quien de verdad apretaría sería el Sevilla. Manolo Jiménez puso toda la carne en el asador jugando hasta con cuatro hombres de ataque: Luis Fabiano, Pukki, Chevantón y Kanouté. Pero ni así el Sevilla puso en grandes complicaciones al guardameta Toño, que, aunque tuvo que intervenir poco, cuando lo hizo lo hizo bien. Los últimos diez minutos eran un monólogo del Sevilla, pero la defensa racinguista estaba muy bien situada, cerrando todos los espacios y destruyendo la capacidad creativa del equipo hispalense.
El Sevilla llevaba sin perder en el Pizjuán desde la jornada 13, y el Racing llevaba, desde la misma jornada, sin perder fuera de casa. Al final el que se llevó el gato al agua fue el equipo racinguista, que comienza con un resultado inmejorable su paso por el Everest de la liga. Antes del partido, Muñiz declaró que si conseguía seis puntos en estos cuatro partidos sería todo un éxito. Pues ya ha conseguido 3, sólo falta la mitad. El Racing se coloca noveno con 28 puntos.
¡Aupa Racing!