viernes, 31 de octubre de 2008

El título más grande no es ser el mejor del mundo, es el de ser racinguista

Esta tarde una amiga racinguista me ha dicho que vea este video, que era muy bueno y que le ha hecho llorar. Era un video sobre el Racing y la UEFA, asique lo vi. La verdad es que no pude parar de llorar, de principio a fin. Resume muy bien el sentimiento racinguista y además están muy bien escogidas las imágenes.

Recuerdo la primera vez que mi padre me llevó a verte, 
recuerdo la ilusión, la alegría, la magia del ambiente 
y esa sonrisa en la cara que solo lleva tu gente. 
El colorido, el murmullo quedó grabado en mi mente, 
ya me estaba dando cuenta de que era diferente. 
Pero antes de entrar mi padre me dijo recuerda esto hijo, 
te voy a decir lo mismo que mi padre un día me dijo: 
“Aquí se ve casta, coraje, entrega, esmero 
y el arte y la filigrana de la escuela del pesquero. 
En esta afición no importa el ver ganar a sus jugadores, 
pero si pierden con honor, defendiendo estos colores, 
que suden la camiseta que entreguen sus corazones 
y que ganen por vergüenza, por orgullo, por cojones”.   

No le faltaban verdades ni le sobraban razones, 
y cuantas desilusiones se llevaba cada año. 
Que ya no iba a sufrir tanto, que no vendría más a verte, 
y cuando pasaba el año estaba allí con su gente. 
Era el primero en la grada, el primero en defenderte, 
gracias a él estoy aquí y te puedo escribir esto.   
Palabras del corazón escriben con sangre mi texto.   

Hay quien no te quiere que te insulta que te odia, 
esa cruz llevaras siempre, es el precio de tu gloria. 
Tus victorias te hicieron grande y las derrotas más fuerte. 
E ahí tu historia centenaria, siempre quedara en mente, 
¿acaso dejamos de verte? 
Llegaron momentos malos y  siempre estuvimos presentes. 
Porque el que es racinguista seguirá siempre, hasta el día de su muerte. 
No conozco un racinguista que vaya por el mundo sin llevarte, 
que no se sienta orgulloso, que no disfrute al mostrarte.   
Contra athletic y getafe estuvimos presentes, 
con la fuente de Cacho preparamos el ambiente. 
Somos los que empujamos a Pineda, los que ayudamos a Mora, 
los de las lágrimas en los ojos, los que te siguen ahora. 
Uno de esos corazones que vieron cumplido el sueño de verte jugar en Europa.   

Y a por Europa salieron nuestros 11 gladiadores, 
lo que esa noche había en juego sabían los jugadores, 
que jugaban por un sueño, por millones de ilusiones, 
por años de desencantos, por años de decepciones. 
Por los jóvenes racinguistas, por muchas generaciones, 
por todos los que se fueron sin verse nunca campeones. 
Yo nunca te vi ganar nada, yo nunca viví una final, 
pero nunca me viste rendir, nunca te deje de animar.   

Mi mente se quedo en blanco, cuando rugió el sardinero, 
cuando vi a mis jugadores levantar la mano al cielo. 
Yo me acorde de mi padre, el se acordó de mi abuelo, 
de aquel visionario ruso, de las permanencias por los pelos.  
Ya se acabó el sufrimiento, ya nos quitamos la espina 
de tantos años de calvario, de tantas almas encogidas, 
que pasaran a la historia tras la UEFA conseguida. 
La UEFA de los sueños, la que nos cambió la vida, 
aquella noche de ensueño, aquel 18 de mayo en el sardinero. 
Para mí es lo mas grande, a pesar de no ser campeones. 
La UEFA, la semi de la copa, no nos va a nublar la vista. 
El título más grande no es ser el mejor del mundo, 
es el de ser racinguista.   

Pero lo que de verdad me hace el estómago hecho un nudo 
es cuando veo a los pequeños llevar en su pecho tu escudo, 
eso si que te hace grande lo que te hace es diferente 
lo que nos hace que nunca podamos dejar de quererte. 
Y cuando llegue mi día, cuando dios me mande un duende 
para que baje del cielo, para que baje a recogerme, 
“no quiero subir al cielo”, diré a ese duende traicionero. 
“El cielo no esta ahí arriba, esta en los campos del sardinero. 
Déjame allí con mi gente, 
los que nunca fallaron, los que siempre están presentes, 
los que siempre dan la cara, te protegen te defienden, 
los que les hierve la sangre, los que lloran cuando pierdes, 
los que murieron luchando, los que vivieron valientes. 
Con los jugadores que nunca se borraran de mi mente, 
con los grandes entrenadores, con los grandes presidentes,
con los que nunca se rinden, los que siempre van de frente. 
Los que con sangre juraron que te animarían siempre. 
Los de antes de nacer, los de después de la muerte”.

1 comentario:

Nagore dijo...

El título más grande no es ser el mejor del mundo, es el de ser racinguista.

Ays, ilusa...