Un desmotivado Racing no pasó del empate ante el equipo bilbaino que, según su entrenador realizó su mejor partido, habría que haber visto el peor... Mal partido y derby descafeinado. En la primera parte se notó un ligero dominio del Racing, que tuvo las mejores ocasiones de gol, aunque no muy claras. Robaban el balópn con facilidad, pero a la hora de crear peligro sólo lo hacían de tiros lejanos o faltas. Se llegó al descanso con el empate a cero inicial.
Al inicio de la segunda parte el partido dio un cambio profundo. El Athletic se metió en el encuentro con un tanto de Yeste de falta que desvió la barrera para despistar a Toño. Los minutos posteriores al gol fueron de dominio del Athletic. Se fueron para arriba buscando un gol para sentenciar el partido. Pero ese gol no llegó y, en cambio, llegó el gol racinguista. Otra vez Colsa. Otra vez de un disparo lejano. Pero esta vez con ayuda del portero. Iraizoz estaba un poco adelantado y mide mal el disparo de Colsa, por lo que sólo puede desviarlo un poco, pero no lo suficiente. Cinco minutos antes Orbaiz se había autoexpulsado al hacer una falta peligrosa a Munitis por la que recibió la segunda amarilla. A partir de ahí el partido se volvió loco. Hubo ocasiones de ambos equipos para conseguir la victoria. Nadie se quería ir a casa con un mísero empate en este partido tan importante para ambos conjuntos. El Athletic se pudo llevar el gato al agua si, en la última jugada del partido, Amorebieta hubiera acertar el remate, solo ante Toño.
No hubo más goles por la nulidad atacante de la delantera racingista donde Pereira sigue corriendo, corriendo, corriendo... y poniendo mucho empeño y trabajo, pero no el gol. Esperemos que algún dia finalice y resuelva las jugadas, mientras tanto corre, corre, corre y corre...
¡Ahora más que nunca, Racing Santander!
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